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Museo Nacional
del Prado

Museo Nacional</br> del Prado

La primera pinacoteca española, para Madrid y para el mundo

El hoy Museo del Prado nace como proyecto de Gabinete de Historia Natural, encomendado por Carlos III al arquitecto Juan de Villanueva; este proyecto formaba parte de un ambicioso programa en pro de la Ciencia formado por este Gabinete, la Academia de Ciencias Naturales y un gran Salón de Juntas. El solar se situaba al norte del Botánico, entre San Jerónimo y el Salón del Prado.

Las obras se paralizaron como consecuencia de la Invasión Francesa de 1808. Acabada la guerra, Antonio López Aguado, destacado discípulo de Villanueva, consolidó el edificio, ya perdidas y dispersas las colecciones de Historia Natural por la rapiña de José I. No obstante, debemos esperar al 3 de marzo de 1818, cuando Fernando VII, bajo los auspicios de Isabel de Braganza, su esposa, decidió trasladar muchas de las pinturas y esculturas de los palacios reales, incluyendo las extensas colecciones de Felipe IV: es el nacimiento del Museo del Prado como pinacoteca.

De entonces acá, el museo ha experimentado sensibles cambios en sus colecciones y en su fábrica, en ampliaciones sucesivas para aumentar la capacidad de exposición, creando dos pabellones paralelos a la gran galería, la construcción de la escalinata en su acceso septentrional, la edificación de pequeños pabellones y, por último, el reciente proyecto integral de ampliación debido al arquitecto Rafael Moneo, concluido en 2007. Hoy, el conjunto integra el Claustro de los Jerónimos, el Casón del Buen Retiro y el Salón de Reinos.