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Iglesia
de San José

Iglesia</br> de San José

La actual iglesia de San José se concibió en su origen como el templo del convento de San Hermenegildo, de carmelitas descalzos, trazado a mediados del siglo XVIII en estilo barroco; tras su desamortización en 1837 y demolido el convento, la iglesia acogió a la entonces próxima parroquia de San José. El altar mayor conserva un retablo neoclásico con columnas corintias que enmarcan una hornacina con cuarto de esfera; el ingreso a la iglesia se realiza a través de un bello pórtico con tres grandes vanos que da lugar a un nártex cubierto por interesantes bóvedas decoradas, en especial las bóvedas circulares planas de los extremos. La fachada, por último, combina el revoco que imita ladrillo con los elementos de piedra, entre los que destaca la portada, que sigue los esquemas de Ribera con una sucesión de óculos, florones, cartelas, nichos y ventanas tan característicos. Dos altísimas pilastras fajadas la enmarcan y acaban en un frontón triangular partido.