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Estanque Ochavado
o de las Campanillas

Estanque Ochavado</br> o de las Campanillas

Casi alineado con la esquina nororiental del Parterre, se encuentra el Estanque Ochavado, llamado así por sus ocho lóbulos que lo configuran. Se trata de otro de los elementos originales de la fundación del Real Sitio, que remataba el Jardín Ochavado por su vértice nororiental. El jardín se llamaba así por sus ocho caminos cubiertos de vegetación que confluían en una glorieta central. En el centro del estanque se elevaba una pequeña torre con chapitel con campanillas que sonaban al soplar los vientos, lo que explicaba su denominación con la que fue conocido también en el siglo XVII.

A finales del siglo XIX, esa torre se sustituyó por un sencillo templete chinesco, calado y con colgantes con campanillas. Hoy lo ocupa una base de rocallas desde la que brota una pequeña cascada. El vaso del estanque, con un diámetro de treinta y cinco metros, está configurado con un bordillo de piezas de granito y pilastras prismáticas del mismo material entre las que se forma una barandilla metálica de forja.